Muchas veces pensamos en el circuito como algo “secundario”, pero la realidad es que en un instrumento pasivo todo cuenta: potenciómetros, capacitores, soldaduras, cables, jack, switch… Estamos trabajando con señales muy pequeñas (milivoltios), así que cualquier detalle puede influir más de lo que imaginamos.
En esta primera parte te voy a contar qué hacen los potenciómetros, por qué son tan importantes y cómo pueden cambiar el carácter del sonido que llega a tu amplificador.
Un potenciómetro es una resistencia variable. En la práctica, en guitarra y bajo se usa para dos funciones principales:
Volumen: controla cuánta señal sale hacia el jack (y cuánta se deriva a masa).
Tono: filtra frecuencias altas mediante un capacitor.
Un pote tiene tres terminales y una parte móvil interna (la “escobilla” o wiper). Al girarlo, esa escobilla se mueve sobre una pista resistiva y cambia la relación entre señal y masa.

El control de volumen, en términos simples, funciona como un atenuador: a medida que lo bajás, va derivando más señal hacia masa y deja pasar menos señal al jack.
Con el volumen al 10, la mayor parte de la señal va hacia la salida y se pierde muy poco.
Con el volumen al 0, prácticamente toda la señal se deriva a masa y por eso no hay sonido.
Y un detalle importante: incluso con el volumen “abierto”, el potenciómetro sigue estando conectado y forma parte de la carga que ve el micrófono. Por eso los potes influyen en el tono aunque no estés tocando el control.
Esto es clave para entenderlo sin vueltas: en un circuito pasivo, los componentes no agregan graves ni agudos, simplemente recortan o “dejan pasar menos” de ciertas frecuencias.
El control de tono es el ejemplo perfecto: no crea graves. Lo que hace es filtrar agudos hacia masa mediante el capacitor. Cuanto más cerrás el tono, más agudos se van, y lo que queda se percibe más “oscuro”.

En la fabricación de componentes eléctricos existe algo llamado tolerancia: un margen aceptado de variación respecto al valor nominal.
Por ejemplo, si un potenciómetro tiene tolerancia ±10%, un pote de 500k podría medir algo entre 450k y 550k y seguir estando “dentro de norma”.
¿Y esto en qué influye?
En que un pote que mide más bajo (por ejemplo 455k) suele cargar más el micrófono, y eso puede traducirse en un sonido un poco más opaco comparado con uno que está más cerca del valor nominal (por ejemplo 495k–505k), especialmente con el volumen abierto.
Además, un buen potenciómetro no solo se nota en el sonido: también se nota en el tacto. Suele ser más suave, más parejo y más preciso en el recorrido.
Como regla “de base” (no como ley), se suele ver esto:
Single coils: 250k
Humbuckers: 500k
¿Por qué? Porque un pote de mayor valor (por ejemplo 500k o 1M) tiende a dejar pasar más agudos y a sonar más brillante, ya que carga menos al micrófono. En cambio, un pote de menor valor (250k) carga más y suele suavizar un poco el brillo.
No. Depende muchísimo de:
el tipo de micrófono (y su resonancia)
el resto del circuito
el cableado
tu ampli
tu forma de tocar
y tu gusto
Hay single coils que con 250k quedan perfectos, y otros que algunos prefieren con valores intermedios para abrir un poco el sonido. También hay músicos que piden 1M para humbuckers cuando buscan máxima claridad y presencia.
Esto lo dejo aclarado porque se confunde mucho.
Treble bleed: es una pequeña red (capacitor solo o capacitor + resistor) que ayuda a conservar agudos cuando bajás el volumen.
Bypass “directo al jack” (blower/bright switch): es otra mod diferente, pensada para saltear parte del circuito y enviar el mic más “directo” a la salida. Ojo, si no se hace bien, podes tener una fuga y que te genere ruidos que no querés.
Son dos ideas distintas y cada una tiene su uso. Más adelante, si querés, lo desarrollamos en un post específico con ejemplos.
Los potenciómetros son una parte fundamental del circuito porque:
determinan cómo responde el volumen y el tono,
influyen en el brillo (por la carga que ejercen sobre el mic),
y su tolerancia/calidad puede cambiar el resultado final más de lo que parece.
Un circuito bien hecho, con buenos componentes y buena instalación, hace que lo que captan tus mics llegue más “limpio” al ampli y aproveches mejor el potencial real del instrumento. Es una inversión que se nota y dura mucho tiempo.
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¡Abrazo!
En la mayoría de casos sí, porque carga menos al micrófono y deja pasar más agudos. Pero el resultado final depende del mic, el cableado y el resto del circuito.
Es el margen de variación permitido respecto al valor nominal. Por eso dos potes “500k” pueden medir distinto y sentirse/sonar diferente.
No. El treble bleed conserva agudos cuando bajás el volumen. El bypass (blower) saltea parte del circuito para mandar la señal más directa a la salida.
Si el instrumento está opaco, si el recorrido del pote es irregular, hace ruido, o querés un control más preciso y consistente, un upgrade de potes (junto con jack/cableado) suele ser una mejora muy notoria.
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